Mi primer día de universidad ha sido la hostia. Casi podría decir que ha sido uno de los días más intensos y producentes, uno de los días más felices de mi vida. Ha sido más o menos asi:
Desde el momento en el que me he levantado hasta el comienzo de la primera clase, introducción a la microeconomía, no ha pasado nada interesante; el metro es un lugar sin sorpresas ni alegrías que yo conozca. Pero una vez en clase, en el asiento contiguo al mío ha sentado el culo un tío llamado Brak, o eso le he entendido. Brak es un señor de Mungia que se ha dedicado durante los últimos ocho años a la creación de crystal meth, conocido también como speed, pero su negociete de venta al mayor a camellos del tres al cuarto iba en continuo declive dado que a los muy palurdos los pillaba cada dos por tres la policía, y el negocio no daba apenas beneficios. Esa es la razón por la que su sucio y gordo culo que contaba unos treinta años y sentaba a un tío bastante feo y llamativamente calvo y barbudo estuviera sentado justo al lado del mío.
No lo he sabido hasta más tarde, pero la gente de treinta años que lleva casi una década creando y vendiendo drogas tiene mucho que contar, y como no le ha dado tiempo de explayarse apropiadamente entre clase y clase, pues nos ha invitado a todos los que nos hemos dignado en escucharle, a unas cañas en un tugurio cutre de lo viejo. En este grupo estaba también una chica que se sentaba en la fila delantera llamada Ana. Ana tiene mucho dinero y unos padres que la quieren mucho y que intentaron por todos los medios hacerla estudiar empresariales en Deusto el año pasado, pero a la pobre Ana la cabeza no le da para mucho, y no es que los números le motiven demasiado: suspendió absolutamente todo el año pasado. Esa es la razón por la que el rico culo de Ana estuviese sentado justo delante del culo de Brak, y no entre culos ricos de gente de bien en Deusto.
Ha llegado un momento entre caña y caña en el que Brak ya no podía hablar más. En ese momento llevábamos una cuenta aproximada de cinco cañas de esas grandotas, bien servidas, cada uno. Brak ha desaparecido. A los demás nos ha importado bien poco porque para ese momento Ana había pedido un taxi para llevarnos a su casa en Neguri, la zona de los ricos de Bilbo. Lo que nadie ha sabido hasta que hemos llegado es que en el bolsillo de Ana estaba guardada la bolsita de la droga de Brak, y ya que estábamos, pues entre “Marido”, que es como llamaban a un criado mexicano que tenían, Ana, tres o cuatro individuos más a quienes no reconocería por la calle y yo, hemos dado muy buen uso de su contenido.
A partir de ahí no recuerdo nada hasta que me he despertado, hace aproximadamente una hora, en mi habitación, en la residencia, junto a una mujer con acento rumano y un poco calva que dice llamarse Sasha y a quien he tenido que pagar cincuenta euros para que se fuera, un negro enorme tumbado en el baño (con los pies saliendo, porque no cabía) que me ha dicho que me dará el dinero (no sé de qué estaba hablando) el jueves sin falta y se ha ido corriendo (creo que le faltaba una oreja que más tarde he encontrado en la papelera), y un puto perro chiuaua de esos que no paraba de ladrar y que ha mordido uno de los cogines que tendré que pagar. El perro está bien,creo que era de Sasha, lo he dejado en la calle y se ha ido andando y parecía que sabía a dónde iba.
Después de eso, mientras ordenaba el caos reinante en mi habitación, me ha llamado Brak (no recuerdo haberle dado mi número) preguntándome qué cojones había pasado con su droga. Entonces todo se ha liado más porque he descubierto que el negro enorme era el principal “dealer” de Brak, y encima su novio, que ha venido a pedirme la droga y me ha pillado con Sasha haciendo cosas de las que si tuviera algún recuerdo, seguro que no me sentiría nada orgulloso. Ha sido entonces, cuando no sé si por bisexual o por loco, el negro vikingo ese se ha querido sumar a la fiesta sin pagar y Sasha le ha cortado una oreja. Entonces yo le he dicho no sé qué de que me debía dinero de no sé qué…. Todo muy raro, os lo explicaría mejor, pero estoy un poco mareado…
Esto que he escrito es completamente verdad, verdad de la buena. Venga, ala, a ver quien lo supera, eh, a ver quien lo supera…
Poquita endivia que me dais perracos!
Asier
jaaj ke pringau tio
ResponderEliminarpor no creer no me creo ni que hayas ido a la uni..
ResponderEliminarke hijoputa hasta que has metido a la rumana en el relato me lo estaba creyendo!
ResponderEliminaryo estoy en la uni, hoy salgo a las 19:00, tenog practicas en el laboratorio, asie que no me das envidia caraculo!