lunes, 24 de octubre de 2011

Hakuna Matata y demas gilipolleces

Hoy es un día de mierda; un día de esos en los que nada sale, en los que todo va a peor y nada merece la pena. Hoy es un día de esos que me podría haber saltado, no haber existido, y todo seguiría igual. Lo único bueno que saco es lo que he aprendido en la universidad, que, por lo malo que ha sido el día, ha sido muy poco. Creo que cada vez escribo mejor y cada vez estoy más lejos de escribir tan bien como me gustaría; cada vez sé más sobre la movida en que me estoy metiendo en la universidad y cada vez me veo más lejos de alcanzar mis objetivos. Hoy no tengo confianza en mi mismo: hoy no soy yo. La chica que me gusta está más lejos que nunca y me cuesta más que nunca imaginar que puedo hacercarme a ella. Hoy escribo acercarme con h y soy más estúpido que de costumbre. Hoy no me importa el no saber ni cómo se llama. Hoy la gente no me cae tan bien y quiero estar sólo pero no quiero esta soledad. Hoy el cielo está gris, las olas son malas, las canciones son tristes. Hoy me espera una hora de bus y no me apetece. Suelo disfrutar de ésa hora de bus pero hoy no me apetece ni dormir; no me apetece salir de fiesta y ligar con la chica de pukas; no me apetece mirar a los ojos a una chica y ver cómo ella responde con su mirada. Hoy no merezco ser apreciado. Hoy la gente no me invita ni yo propongo. Hoy ni yo cuento conmigo. Hoy no soy capaz de leer lo que estoy escribiendo: me da pereza ver alguna falta de ortografía. Hoy escribo muy lejos del teclado con los brazos estirados y la mirada perdida en el vacío, en algún lugar entre la g y la h. Hoy no merece la pena; no sé ni qué es lo que no merece la pena pero sé que no merece la pena. Hoy es el cumpleaños de mi abuelo y no sé si tengo ganas. Hoy no existe mundo más allá de mi cabeza y dentro de mi cabeza nada es bonito; hoy no doy, y no quiero recibir. Hoy las cosas buenas no las veo, y las cosas malas no llegan a importarme; hoy no echo de menos nada. De alguna manera soy feliz, no sé por qué, pero hoy no me importa. Todo es negro, o gris, o feo, o sin vida, pero algo dentro de mí salta y da vueltas; algo dentro de mí sabe que no va a ir a peor y que sólo puede mejorar, algo dentro de mí es consciente de lo afortunado que soy de poder quejarme en ésta situación. Algo dentro de mí sabe que soy afortunado de sentir que hoy es un mal día. Algo dentro de mí sabe que mañana saldrá el sol y habrá buenas olas; algo dentro de mí se da cuenta de que sigo escribiendo y no me importa que salga mal y eso hace que todo salga mucho mejor. Algo dentro de mí me dice que me acordaré de éste día cuando alcance los objetivos que tan lejanos me parecen hoy; recordaré este momento cuando bese a la chica que me gusta y recordaré este momento cuando todo vaya bien y necesite pensar en un mal día para poder apreciarlo. Días como hoy me hacen darme cuenta de lo buenos que fueron días como ayer y de lo bueno que será el día de mañana. Pero hoy es un día de mierda, hoy odio todo, y me apetece disfrutar de ello. Hoy me importa una mierda que os guste o no lo que escribo. Voy a escribirlo y no pienso leerlo hasta mañana, para así ser consciente de lo feliz que soy todos esos días que no son una puta mierda, como hoy.

3 comentarios:

  1. no se si hay buenas olas,pero..ha salido el sol

    ResponderEliminar
  2. Pues a mí es de lo que más me ha gustado leer hasta ahora. Espero que sigas subiendo más entradas de mierda Asier.

    ResponderEliminar
  3. Pues yo lo he leido esta mañana y tambien me ha gustado. Me parece cansino y repetitivo y eso es justo lo que tenía que ser.

    Gracias por el comentario; hoy todo ha sido un poco más bonito.

    ResponderEliminar